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El derrame de cientos de miles de litros de solución cianurada en Veladero no sólo generó un alerta ambiental en Jáchal y las localidades sanjuaninas cercanas: también tuvo sus repercusiones en el ámbito político con implicancias directas en la provincia de Mendoza.
Como primera medida tras las irregularidades detectadas en la mina que opera la canadiense Barrick, el sector minero mendocino se replegó (aún más) y el debate por el desarrollo de la minería seguirá postergado. "Nos estamos replegando. Seguramente esto va a demorar el debate", admiten por lo bajo.
Para los más alarmistas, el derrame en el yacimiento de la Barrick podría representar una especie de Cromañón para la minería, elevando los requerimientos por encima de los establecidos en la Ley 7722, lo que prácticamente anularía la posibilidad de minería a gran escala.
Sin embargo, más allá del análisis político, el sector minero afirma que lo ocurrido en Veladero no debería golpear a la actividad y ejemplifican: "Cuando pasó lo de Soy Cuyano (sus vinos causaron decenas de muertes en 1993), esto no se trasladó a la industria vitivinícola, sino a una bodega en particular".
A su favor, enumeran:
- Barrick operó 10 años en Veladero sin accidentes.
- Barrick no opera en Mendoza.
- El 90% de los proyectos en Mendoza son de cobre.
- Sólo "Don Sixto" (Malargüe) es de oro y necesita cianuro.
Sin embargo, los últimos grandes debates mineros en Mendoza poco tuvieron que ver con el análisis técnico. Un claro ejemplo fue el tratamiento que tuvo Hierro Indio, un proyecto de pequeña dimensión que los diputados rechazaron presionados por los cortes de ruta en el sur provincial.
A sabiendas de esto, y aún en el escenario de que la Corte provincial declare inconstitucional la Ley 7722, tras lo sucedido en Veladero ninguna empresa iría siquiera a una audiencia pública para exponer su proyecto, al menos por ahora. "Nos replegamos sin fecha de retorno", adelantan.
Fuente: Mdzol.com