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La Resolución 212 (nuevos cuadros tarifarios), señaló además que "… para promover inversiones en exploración y explotación de gas natural a fin de garantizar su abastecimiento y de emitir señales económicas claras y razonables, era necesario implementar un nuevo esquema de precio de gas natural en el PUNTO DE INGRESO AL SISTEMA DE TRANSPORTE (PIST)…", todo lo cual contemplando que "en la actual situación de escasez del gas y del régimen de subsidios al consumo, elevar los umbrales de consumo, podría significar una medida en la dirección contraria a la de reducción del consumo y focalización de subsidios en los sectores y destinos que realmente lo requieran". En las tres frases, repetidas hasta el hartazgo y jamás sustentadas con números ni estadísticas de lo ocurrido con el abastecimiento, la producción, las inversiones y la sustitución de importaciones desde la renacionalización de YPF hasta diciembre de 2015, la columna vertebral de la estafa del tarifazo gasífero. Y como todo tarifazo tiene su estafa, el tarifazo eléctrico tiene la suya. El Decreto 134 del 16 de diciembre declaró la "emergencia del Sector Eléctrico Nacional", basándose en una supuesta progresiva escasez del suministro, nulas o insuficientes inversiones e infraestructura. Analizaremos en sucesivas notas los principales considerandos de la referida normativa. Empezaremos por el clave, el equivalente a un supuesto escenario de escasez gasífera y demanda insatisfecha pero en materia eléctrica: el célebre "nos quedábamos sin electricidad". En esta primera parte, nos fundamentaremos en datos provistos por CAMMESA.
Decreto 134 y el "estado de emergencia energética"
Entre muchos considerandos del Decreto 134 se afirma que "… habiendo evaluado la situación actual y futura del sistema eléctrico resulta necesario adoptar aquellas medidas de corto, mediano y largo plazo que permitan asegurar el adecuado suministro eléctrico a toda la población del país siendo impostergable declarar el estado de emergencia energética con el objeto de asegurar el estricto cumplimiento, en el ámbito nacional y por parte de todas las empresas y los ciudadanos de las medidas que se dicten en consecuencia".
Pareciera ser que sin declarar la "emergencia eléctrica", en función del sistema heredado, los argentinos y argentinas nos íbamos a quedar sin electricidad. Como se advierte, se repite el mismo argumento que para el gas. ¿Nos íbamos a quedar sin electricidad? ¿Problemas en la generación, en la distribución, en el transporte, en alguno de ellos o en todos?
La comparación con la década del ´90, 2000, 2001 y 2002 -precisamente la época a la que la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía nos quiere llevar- resulta crucial, pues si prácticamente todos los indicadores de los últimos doce años fueron mejores entonces regresar al neoliberalismo energético más abyecto obedece a una cuestión puramente de ilimitados negociados y niveles de maximización de renta.
Actores claves del sector eléctrico nacional
La Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA), es el organismo responsable de la operación técnica del sistema eléctrico argentino, incluyendo la planificación de las necesidades de potencia y su optimización, supervisar el funcionamiento del mercado a término y administrar el despacho técnico de los contratos celebrados en dicho mercado. Es una Sociedad Anónima, constituida en un 20% por el Estado Nacional y 80% por agentes del mercado. Estos agentes del mercado son las empresas distribuidoras, generadoras, transportistas y grandes usuarios. Dichas empresas se nuclean, asimismo, en asociaciones propias. Las distribuidoras se nuclean en ADEERA, las generadoras en AGEERA, las transportistas en ATEERA y los grandes usuarios en AGUEERA. Todas forman parte de CAMMESA, cuya presidencia del directorio está en manos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación.
De estas organizaciones, incluyendo por supuesto el Ministerio de Energía (otrora Secretaría de Energía dependiente del Ministerio de Planificación, Inversión Pública y Servicios), surgen los datos que luego forman parte de los informes, estadísticas, etc. oficiales que permiten evaluar el sistema eléctrico argentino.
¿Nos quedábamos sin electricidad?
Como dijimos con anterioridad, CAMMESA es una sociedad anónima sin fines de lucro, integrada por AGEERA, ADEERA, ATEERA y AGUEERA. Preside el directorio el Estado Nacional a través del Ministerio de Energía y Minería de la Nación, con el 20% de la participación accionaria. Sus principales funciones, según se desprende de su informe "Variables Relevantes del Mercado Eléctrico Argentino", publicado por la Gerencia de Análisis y Control Global de CAMMESA (Octubre de 2015) son: i) planificar la operación del sistema (diaria, semanal, estacional y de mediano y largo plazo); ii) operar el sistema en tiempo real; iii) maximizar la seguridad del sistema eléctrico y la calidad de suministro al mínimo costo posible; iv) proveer el combustible necesario para la generación de los agentes de mercado; v) calcular las transacciones económicas de los agentes del mercado; y vi) realizar la facturación y liquidaciones de ventas de los agentes.
Ahora bien, ningún reporte anual de CAMMESA correspondiente a los últimos años, mucho menos el último de 2015 (el más reciente), realiza un diagnóstico de "crisis energética" ni proyecta a corto o mediano plazo un escenario catastrófico en el que amerite declararse la "emergencia eléctrica" en la República Argentina.
Fuente: http://www.oetec.org (Artículo completo)




















